8 mitos recurrentes en educación

Vist i adaptat de Praxis docente. Algunes idees també han estat eliminades de l'original. Tot i que crec que es queda curt en algunes coses, penso que en línies generals és una bona reflexió... 

1. MITO DOLOROSO: "La letra con sangre entra".

Esta es una práctica que muchos de nosotros hemos vivido y sufrido. ¿Cuántas veces nuestros padres le decían al propio profesor que nos "disciplinara"? Hoy se hace impensable golpear a un niño que aprende con otro ritmo, pero existen otras violencias y presiones a las que aún seguimos sometiendo a nuestros alumnos.

Tarea para casa:
¿Qué tipo de violencia o discriminación seguimos utilizando en nuestras aulas?
¿Jugamos al "ranking" educativo, sobrevaloramos los resultados, discriminando en los alumnos "exitosos" y aquellos que tienen "techo"?
¿Rechazamos a los alumnos de "mala" conducta, poco simpáticos, descomprometidos?

2. MITO MAYOR: "El profesor lo sabe todo, nunca se equivoca, siempre tiene la razón".

Soy profesor, no soy una biblioteca ambulante, existen muchas cosas que no conozco, tanto libro que aún no leo, tanto misterio por descifrar.

Tarea para casa:
¿Qué puedo hacer para mostrarme más cercano a los alumnos?
¿Cómo estoy viviendo la sencillez para reconocer los errores?
¿He asumido frente a mis alumnos que existen temas que no conozco?
¿Doy lugar a que mis alumnos me enseñen, me ilustren en algunos temas o actividades?

3. MITO DE SANSÓN: "El responsable de TODO el proceso educativo es el docente".

Durante años me enseñaron la idea de que soy un profesor llamado a "enseñar" a otros, un  "maestro" que debe manejar la totalidad de los procesos, objetivos y contenidos... los demás son "objeto" de enseñanza (alumnos) o "intrusos" en el sistema (padres, comunidad, vecinos). Me dijeron que todo en la escuela dependía de mí. Hoy me tengo que abrir a la idea de que somos muchos actores involucrados en esta obra, de que la tarea es tan grande que requiere de muchas manos, de muchos corazones.

Tarea para casa:
¿Estoy realmente convencido de que NO SOY el responsable de todo?
¿Dejo participar e integrarse a otros en los procesos?
¿Doy espacios para que se integren, opinen, participen, evalúen mi gestión?

4. MITO DEL AUTISTA: "El profesor es el único responsable de lo que pasa en su aula, no le debe explicaciones a nadie".

Me cuesta entender que otros vengan a ver mi clase y opinen de mi trabajo. ¿Acaso no soy un profesional de la educación? ¿Han visto alguna vez que el director del hospital vaya a ver como opera uno de sus cirujanos? Ciertamente que no, pero a los profes, nos vigilan, nos supervisan, nos piden cuentas. El otro día me sugirieron que un colega visitara mi sala de clases para ver cómo lo hacía… la verdad es que dije que no ¿cómo se les ocurre? Tengo 20 años de experiencia, no me van a venir a mí a enseñar a hacer clases...

Tarea para casa:
¿Estoy dispuesto a acoger opiniones sobre mi trabajo?
¿Qué me impide recibir supervisión o trabajar en pares?
¿En nuestro colegio tenemos una buena interacción, formamos realmente equipos de trabajo interdisciplinarios, etc.?
¿Qué hago para superar la mentalidad de parcela, de latifundio respecto de mi aula y mi trabajo docente?

5. MITO DEL EVALUADOR UNIDIRECCIONAL: "¿Evaluarme a mí los alumnos?... ¡Pero si soy yo que los evalúo a ellos!"

El otro día llegó el Director con la novedad del año: Evaluación Docente. La primera reacción, fue de sorpresa. La segunda fue de molestia ¿quién nos va a evaluar? La tercera fue de preguntarnos ¿por qué este temor? El temor a ser evaluados nos provocaba ansiedad… era una contradicción: nosotros que vivimos evaluando a otros, no aceptamos ser evaluados, a pesar de que sabemos que la evaluación del trabajo es necesaria, ya que nos retroalimenta y nos permite mejorar.

Tarea para casa:
¿Permito que otros opinen de mi trabajo?
¿Recibo de buen modo las críticas?
¿Estoy dispuesto a que los alumnos opinen de mi trabajo docente?
¿Cómo reacciono ante las críticas de los padres sobre mi trabajo?

6. MITO DE LA LEY: "Lo dijo el profesor".

Yo me formé en la vieja escuela, aquella que no cuestiona la autoridad, aquella que remarcaba la autoridad del profesor con su antiguo lápiz rojo. Ese lapicito rojo era un látigo, un rifle apuntando y disparando juicios incuestionables. ¿Cuántas veces le dije a un alumno que si quería que le corrigiese un punto de la prueba -según él mal corregida- me fijaría en otros puntos que no se los resté adecuadamente? Con el tiempo me he dado cuenta que esta ley es muy dura, no discrimina, no suaviza su peso para con los más débiles, los menos ilustrados.

Tarea para casa:
¿Permito que los alumnos defiendan sus derechos de opinión en mis clases?
¿Facilito algunas instancias para que los alumnos contradigan mis postulados?
¿Abro nuevas discusiones con nuevas teorías o diferencias de opiniones por parte de los alumnos?
¿Integro reflexiones o conflictos políticos en un ambiente de participación y respeto por todas las opiniones?

7. MITO DE LA ESTANDARIZACIÓN: "A alumnos iguales, clases iguales".

Durante años nos dijeron que era necesario preparar bien unas clases y entregarlas a los alumnos con un sólo tipo de metodología, contenido, atención, tiempo de logro, etc. Hoy nos dicen que los alumnos aprenden a ritmos distintos, que son todos diferentes, que tienen necesidades distintas. ¿Qué hago con mis contenidos que "deben" aprender todos, en un tiempo específico? ¿Acaso quieren que sea un profesor múltiple, con diez tipos de planes de clases?

Tarea para casa:
¿Trato de diversificar algunas actividades de clases, ya sea por grupos distintos o por elecciones temáticas?
¿Cuido de valorar sus experiencias previas sobre los temas a estudiar, las integro en mis trabajos de clases?
¿Me ayudan las experiencias de mis alumnos y sus conocimientos previos para trabajar mejor los contenidos del programa de curso?
¿He tratado de ramificar, de abrir dos o tres formas de trabajar un mismo contenido, creando grupos o actividades complementarias?

8. MITO DE LA SOLEDAD: "El profesor no debe llevar sus problemas al aula, los debe dejar fuera de ella".

Recuerdo claramente a Pedro, un amigo cercano que una vez confidenció con su curso unos problemas personales, estaba a punto de separarse de su esposa, sus alumnos lo vieron mal y preguntaron: Profe, hace tiempo que usted anda triste ¿qué le pasa?... y Pedró contó.
El tema llegó a oídos del Director, quien le llamó y le dijo: Don Pedro no sea inmaduro, usted no puede ponerse a la altura de un grupo de alumnos y mostrar sus debilidades. Pedro no tuvo respuesta, parecía que el Director tenía razón…

Tarea para casa:
¿Crees que el Director tiene razón?
¿Expresar nuestros sentimiento, temores y problemas nos convierte en seres débiles o nos muestra como un ser humano que en algún momento vive una alegría y que en otro puede estar dolido y triste?

0 comentaris:

Publica un comentari a l'entrada